Aquí estamos, de nuevo, con otra vuelta a empezar. Y es que la vida es eso que pasa mientras hacemos planes.

De nuevo en 83 kilos, otra vez en una montaña rusa que va y viene, pero esta vez con las herramientas adecuadas para cambiar esto sin hacer el tonto.

Al menos en esta ocasión me siento más fuerte y con mejor salud en la casilla de salida. A veces esto de adelgazar es como un juego de la oca: cuando estás cerca de la meta caes en la calavera y vuelta a empezar ese camino que tanto cuesta recorrer.

Varias cosas han cambiado en este año que se quedó atrás. Tengo un nuevo trabajo y vivo en otro país. Aquí llueve mucho más que en España y eso hace que salir a caminar cueste el triple, pero hará más meritorio conseguir ese cambio que quiero.

Nuevo destino: Cork, Irlanda.

Y no se trata del peso, sino de encontrar el equilibrio, la disciplina para conseguir alcanzar una meta y para cuidar la salud, porque si esperamos a perderla es mucho más difícil recuperarla.

En lo que va de año ya he estado trabajando en cambiar de hábitos. El más importante de momento es el de dormir bien, porque sin eso no tengo energía ni para pensar en comer bien o hacer ejercicio. Cada vez que duermo mal, el trabajo consume toda mi energía y por eso es el primer hábito que quiero establecer.

Además de empezar a dormir a una hora más estable y 8 horas, empecé a caminar todos los días al menos 5 km a buen ritmo y ya estoy comiendo sano de nuevo. De hecho, a principio de año estaba por encima de los 86 kg de nuevo y ahora ya estoy en 83,5 kg, así que voy por buen camino.

Voy a sacar todos mis apuntes de lo aprendido con el PRONAF y voy a seguir avanzando hacia un mejor estilo de vida. Y además, voy a aprovechar este espacio para hablar de cosas que me hacen reflexionar cada día sobre la persona que soy y la persona en la que me quiero convertir.

¿Me acompañas?

Author

Write A Comment

Translate »